¿Puede un buscador emocionar?

Un buscador tal vez no. Pero una buena publicidad sí.

Miren este aviso de Google Chrome. Simple, directo, una historia detrás, como excusa para mostrar las funcionalidades del producto. Y sobre todo, una promesa implícita no menor: que la empresa y el producto estarán presentes por mucho, mucho tiempo.

 

Ya hay también una versión "argentina".

 

Mismo concepto. ¿Misma emoción?


Diego Regueiro

Director Ejecutivo
www.marketingyestrategia.com
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