John B. Watson

 

John Watson nació en Estados Unidos en 1878. Fue el primer doctor en psicología de la Universidad de Chicago (1903). Fue un notable académico y estableció las bases teóricas del conductismo y de su pensamiento científico.

(Brevemente, el conductismo supone que la conducta es controlable del mismo modo que se controla el funcionamiento de una máquina. Si la conducta es así consecuencia de un estímulo, la misma puede ser prevista y controlada. A partir de cualquier niño, afirmaba, se puede convertir en “el profesional que se desee: doctor, abogado, gerente, o un mendigo o un ladrón”.  Esta teoría mecanicista deja de lado las reacciones emocionales individuales, aunque reconozca tres emociones básicas en los seres humanos como la ira, el miedo y el amor, pero entendidas como pautas de movimiento y no como sentimientos conscientes. Deja de lado las motivaciones, los traumas del pasado, los estados anímicos, la subjetividad y todo factor que no sea objetivo y cuantificable)

El Dr. Watson es considerado como el padre del conductismo. En 1916 y a la edad de 38 fue nombrado Presidente de la American Psychological Association, la asociación más prestigiosa en el tema en el país. 

¿Qué tiene que ver el Dr. John Watson con el marketing?

En 1920 y a los 40 años, John Watson deja de plano la actividad académica e ingresó a trabajar a la agencia de publicidad Walter Thompson, de la que llegó a ser Vicepresidente en 1924 apenas 4 años de haber ingresado. Manejo cuentas de las más importantes para esa época, como Baker’s Chocolate, Johnson and Johnson Baby Powder, entre otras.

¿Su aporte? El conocimiento de los mecanismos que generan las conductas consumistas y la posibilidad de inducir los comportamientos de los compradores buscando el  “estímulo” correcto. Para ello,  creía fervientemente en las investigaciones de mercado como prueba “científica” de la respuesta esperada en el público target. A su vez, fue un gran impulsor del uso de los testimoniales y las “celebrities” como medios muy efectivos de influencia en los consumidores.

¿Interesante, no? Dos reflexiones derivadas de esta historia. La ligazón entre la psicología y la publicidad no es nada nuevo o de estos años; y cómo muchos de los argumentos de Watson (para bien o para mal) siguen siendo parte del pensamiento común del marketing actual.


Diego Regueiro

Director Ejecutivo
www.marketingyestrategia.com
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