Tinder para desocupados

Son muchas las historias que se escuchan (de hombres y mujeres) que luego del duelo natural de una separación o divorcio, recurren a las conocidas redes sociales y aplicaciones ahora existentes para volver a conectarse con otras personas, conocer gente nueva y reinsertarse premuramente en el circuito “sentimental”.

En estos días, y hablando con un amigo que ha sido desvinculado de una empresa, medio en chiste, medio en serio, me decía: “Así como existe Tinder para separados, ¿por qué no existe un Tinder para desocupados?” De esta frase surge la inspiración de esta nota.

¿Puede exister un Tinder para esto? Lo primero que se me cruzó por la cabeza, fue Linkedin, como una opción existente hoy y lo más cercano a lo que mi amigo necesita. Pero, si bien es una gran vidriera, una gran red de contactos, y un lugar donde hoy aquellos que buscan trabajo y también aquellos que necesitan cubrir vacantes lo usan muy a menudo … “técnicamente” no es un sistema como Tinder de matcheo entre búsquedas, perfiles e intereses específicos.

Es que, y aún ponderando las ventajas potenciales de un sistema de matcheo como Tinder, el proceso que debe encarar un desocupado ante la necesidad de encauzar su carrera laboral es seguramente más diverso o complejo que lo que le puede facilitar un buscador de oportunidades de trabajo. Aquí entonces, algunas consideraciones a tener en cuenta:

  • Duelo: hay que darse el tiempo para saber cerrar una etapa, para poder encarar otra. Desconectar del mundo anterior, asumir que no se está más en ese lugar y saberse en otro lado. Es hasta mejor no ir más al lugar de trabajo anterior, y salir de todo aquello que conecta con un lugar y ambiente que no volverá.
  • Rutinas: llenar el tiempo con cosas para hacer, continuando aquellas que ya se hacían, pero sumando nuevas, del índole laboral pero también con cosas no exclusivas de trabajo. He conocido gente que ha aprovechado estas épocas para retomar o empezar carreras, posgrados o cursos.
  • Ver gente: hay que desempolvar la agenda, retomar contactos a veces oxidados, no tener vergüenza de solicitar reuniones o espacios de encuentro, y en todos mostrarse a disposición para encuentros de todo tipo (cafés, desayunos, almuerzos, happy hours, etc.) Cuanta más gente se conecte, mayores las chances  de que “algo surja”.
  • Ojo con el discurso: tener más o menos contemplado y sabido la explicación de la actual situación. Siempre es mejor no hablar mal de gente del trabajo anterior o de la empresa, y por sobretodo más que ahondar o escarbar en los motivos del alejamiento, es mejor encauzar la charla sobre el futuro y las posibilidades que vendrán, mostrándose seguro pero también flexible y permeable a lo que pueda surgir.
  • Volatilidad emocional: paciencia es tal vez es la mejor virtud a desplegar en esta etapa, dado que seguramente sobrevendrán frustraciones, rabias y enojos, pero también sorpresas. Gente que te abrirá las puertas, y otra que te las cerrará en la cara. Oportunidades que se abrirán tan rápido como se cerrarán, y tiempos propios muy distintos a los de otros. Una época de mucha sensibilidad a flor de piel.
  • Disfrutar la transición: suena contra intuitivo y displicente, pero estas épocas entre trabajos a veces son las más disfrutables (si uno puede o se lo permite).

En definitiva, y esperando al Tinder para desocupados que algún día seguramente llegará, la mejor recomendación para un desocupado es “entrar en movimiento”: manteniendo la calma, y reprimiendo la ansiedad. Más allá de la posible desesperación que pueda surgir, bien entendido y aceptado este momento puede ser una oportunidad (única) para reencauzar anhelos, replantear estilos y proyectos de vida, y sobretodo empezar nuevas etapas con nuevos bríos y nuevas esperanzas. Que no es poco.


Diego Regueiro

Director Ejecutivo
www.marketingyestrategia.com
Compartí

2 comentarios en “Tinder para desocupados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Related Posts