No puedo, no tengo gente

Es una respuesta que se escucha más que a menudo en este mundo tecnológico: «no puedo, no tengo gente para hacerlo«.

Desde situaciones tácticas: “no llego, se me fue uno de Sistemas y tengo otro de vacaciones”;  hasta opiniones que escuché más estructurales y dramáticas: “sino logro cubrir estas vacantes, tengo que pensar en cerrar”.

En el medio, situaciones de todo tipo: gente que sobra en algunos lados pero que escasea en otros (y que no son fungibles), recursos que duran poco, gente que revolotea en 3 trabajos en un mismo año, y la común sensación de que “tenemos un problema”. Y al final de cuentas, temas sin resolver y transformaciones críticas que deben esperar.

¿Es un problema solo local o mundial? Hace poco leí una convocatoria desesperada de Australia regalando visas de trabajo para el país. ¿Para qué perfiles? Ingenieros en Sistemas / Programación / Desarrolladores Web / Analistas de datos / Diseñadores UX / UI, etc.

Claramente vivimos en una situación donde un tipo de recurso escasea (crítico); paradójicamente, existe también poco trabajo, mucha mano de obra disponible y con capacidades perimidas o no actualizadas en otras áreas.

Entonces, cómo gerentes,  ¿qué hacemos?

Siempre está el camino de la queja, de la lamentación, del que se va a hacer, del vamos tirando y vamos viendo. Mientras el agua sube y sigue subiendo. .. Pero hay otro camino, más estratégico y de acción, que pide tomar el tema por las astas, que busca o intenta trabajar en la solución.  ¿algunas pistas?

La primera, teniendo al marketing como salvataje:  erigirse como un lugar “elegido” para trabajar desde el punto de vista imagen y marca. La marca empleadora es uno de los activos a desarrollar entonces. El ser “el lugar” de pertenencia, de prestigio, es uno de los pilares para trabajar ante este problema. En este objetivo conjugan un cúmulo de factores y que requiere foco, atención, recursos, inteligencia y creatividad. Todo suma. Sabiendo que para estar … hay que invertir.

El otro camino es ir más allá y trabajar directamente en la formación de personas. Hay muchos casos donde son las empresas que salen a buscar talentos (en universidades, en terciarios y aún en lugares menos pensados) para ir formándolos a su gusto, para llenar así cargos y completar vacantes.

En definitiva, en este mundo de escasez de recursos, hay que apelar a los otros recursos (a veces también escasos),  y que son los que diferencian a los gerentes que resuelven, de los que no.

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