Starbucks y el matrimonio gay

¿Qué tienen que ver Starbucks con el matrimonio gay? Yo me preguntaba lo mismo, hasta que leí la siguiente nota:

“La cadena de cafeterías Starbucks se ha manifestado a favor de la ley del matrimonio homosexual. Según informa el diario The Seattle Times, la multinacional ha emitido un comunicado oficial en el que su vicepresidente ejecutivo, Kalen Holmes, respalda esta legislación porque se trata de “el núcleo de lo que somos y lo que valoramos como una empresa. Nos sentimos orgullosos de unirse a otros empresarios del estado de Washington para apoyar esta ley”.

En la construcción de marcas, y al definir aquellos elementos que hacen a la vitalidad y grandeza de las existentes, surge siempre el factor de que las marcas “deben” tomar partido. Fácil de decir, difícil de encontrar, son pocos los ejemplos que encontramos donde las marcas toman decisiones tan radicales. Acá tenemos un ejemplo.

Las marcas transitan muchas veces distintos caminos en su recorrido marcario. En la mayoría, los caminos son mayoritariamente conservadores y convencionales. Son caminos donde los valores son políticamente correctos o universalmente plausibles. La RSE (responsabilidad social empresaria) es uno de ellos. ¡Qué público puede cuestionar la ayuda a un comedor o la asistencia social o sanitaria!.  Pero en su pulcritud, se encuentra muchas veces también la causa de su poca trascendencia. Por más valorado o correcto que pueden ser estas acciones, pecan tal vez de un único pecado: su conformismo y falta de riesgo.

El camino inverso es el del ejemplo de Starbucks. Podemos coincidir o no con la decisión tomada o sobre el hecho de si le corresponde o no tomar estas decisiones a una empresa. Pero lo que no podemos cuestionar es que este ejemplo es una demostración clara del camino que se le pide a las empresas: tomar partidos, expresar ideas y posturas, compartir opiniones y sobre todo estar presente en los temas que la gente habla y le importa.

Si uno se pregunta entonces porque algunas marcas son lo que son, y porque tienen la consideración del público que otras no despiertan, en ejemplos como éste seguramente tendremos parte de la respuesta.


Diego Regueiro

Director Ejecutivo
www.marketingyestrategia.com
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