Soy un pésimo cliente

pesimo

Soy un pésimo cliente. Lo admito. ¿Por qué pésimo?

Porque soy de los que reclaman, que no se quedan callados.

Porque soy de esos clientes que protestan, cuando algo no funciona y no está a la altura de lo que se me prometió o me están dando.

Soy de los que no aceptan un no, como respuesta ante un reclamo que considero justo.

Soy de los que insisten si algo no es lo solicitado.

Soy de los que piden hablar con el supervisor, si siento que no se está respetando lo que pedí.

Soy de los que llegan a hacer una denuncia ante un centro de defensa del consumidor, si la empresa no se hace cargo de su mala justificación (me pasó más de una vez : vieran como cambian las cosas en esas instancias).

Son demasiadas las veces, que ante el reclamo, logré las cosas que en la primera instancia, no se hubieran logrado. He forzado límites, he logrado excepciones, con éxito. La fórmula es algo así como: no te quedes con el no, insiste que algo lograrás.

La verdad, me gustaría que no fuera así. Es más, me encanta cuando todo transcurre sobre rieles, sin necesidad de reclamo o queja. Las otras situaciones, me estresan. Pero, lamentablemente, la experiencia me indicó que es así como a veces las cosas funcionan.  Espero (espero que pronto) poder escribir otro post, donde hable de mi transformación de un pésimo cliente, a un cliente por lo menos satisfecho (no pido mucho más).


Diego Regueiro

Director Ejecutivo
www.marketingyestrategia.com
¿Te gusta?

Compartí

Dejá un comentario

Se el primero en comentar el artículo


 
Artículos relacionados