Si sucede, no conviene

si sucede NO

Dejando de lado el costado espiritual, si sucede en los negocios … no siempre conviene.

Existe una simplificación (mezcla de mensaje motivante/justificación, pero con algo de negación), de que si algo pasa en los negocios o en la vida profesional, es porque en el fondo, estas cosas pasan “por algo”, y que siempre ese algo, entrevera y esconde algo que va a ser bueno … alguna vez (a futuro, tal vez).  Puede pasar cuando se hace una inversión fallida, o se toma una decisión empresarial poco exitosa, o en lo personal, ante la no concreción de una promoción hoy o al ser despedido en una empresa. El presente negro hoy se alivia con la promesa de que ese algo va ser luminoso, algún día.

Esta forma de ver las cosas puede funcionar emocionalmente, pero (lamentablemente) en los negocios, no siempre es así. No todo lo que sucede (por error, omisión o por impericia o por simple mala suerte) es siempre porque conviene. Al contrario, a veces NO conviene, para nada, y puede ser que tengamos un presente complicado y un futuro nada auspicioso. La promesa de un futuro bueno ante un hecho no positivo hoy, puede ser la segunda parte de una peor noticia, y lo único que puede generar esa escondida esperanza es más frustración y desengaño.

De esta manera, lo mejor que se puede hacer ante un hecho negativo, es tomarlo como es, aceptarlo, pasar el “duelo” (aunque duela y mucho), bancarse el mal trago (ahí se ponen en juego aquellos sostenes de la personalidad como la tolerancia, la resilencia, y la templanza), y mirar al futuro como lo es: como un capítulo más de lo que es el recorrido profesional, con sus sabores y sin sabores. Si lo hacemos así, tal vez, el futuro sí nos dé una buena noticia, y lo que sucedió, al final … convino.


Diego Regueiro

Director Ejecutivo
www.marketingyestrategia.com
¿Te gusta?

Compartí

Dejá un comentario

Se el primero en comentar el artículo


 
Artículos relacionados