Operaciones y Estrategia

El tema operativo es muchas veces visto como algo aburrido o menor. No porque no sea importante, sino porque las empresas dedican muchos esfuerzos y foco en desarrollar estrategias comerciales y de marketing. Lo que está MUY BIEN, pero no es suficiente.

Contar con una estrategia operativa está en el centro del negocio. El no tenerla puede poner el  negocio en riesgo. ¿Por qué? Porque cualquier decisión operativa puede alterar (para bien o para mal) la ventaja competitiva de una empresa.

¿Qué aspectos son importantes? Una estrategia operativa, como toda estrategia requiere del tomar decisiones. Las decisiones que se toman a nivel operativo son, por ejemplo:

–     ¿Qué tareas realizar y qué tareas tercerizar? En el mundo de los negocios y a lo largo de los años se han dado distintas tendencias, desde aquéllas que pregonan la tercerización de todo o las que por el contrario impulsan la integración (vertical )

–     ¿Con qué capacidad instalada contar? Las empresas pueden optar por tener capacidad de más (apostando a futuro) o desarrollar un crecimiento gradual, acompañando al negocio.

–     ¿Dónde? La decisión de donde establecer las operaciones de la empresa es un aspectos clave.  En algunas industrias se prioriza estar en países donde la materia prima o la mano de obra sea accesible; otros, donde la mano de obra sea calificada o técnicamente apropiada; la cercanía a los mercados consumidores también es una variable a considerar

–     ¿Qué procesos se deben priorizar y desarrollar? Contar con una estrategia operativa involucra priorizar los procesos clave del negocio y desarrollar las capacidades organizativas que permitan hacer la diferencia en el mercado. Ejemplos de procesos son la innovación y el desarrollo de nuevos productos y servicios, el servicio a los clientes, la compra y desarrollo de proveedores, el desarrollo del personal y del talento interno, etc.

En definitiva, una estrategia operativa ofrece una firme guía para la toma de decisiones relacionadas con las inversiones estructurales de la empresas y la construcción de capacidades diferenciadoras. La consistencia y coherencia de esta estrategia define la efectiva capacidad de poder alcanzar la deseada posición estratégica en el mercado de actuación.

No sirve mirar sólo al marketing o al esfuerzo comercial. La parte operativa del negocio es tan o más importante, aunque a veces no se lo mencione tanto o no suene estratégico. Existen ejemplos de muchas empresas exitosas en su marketing, que construyeron su liderazgo gracias a una sana e inteligente estrategia operativa.


Diego Regueiro

Director Ejecutivo
www.marketingyestrategia.com
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