La real mobilidad (con b)

Les comparto un resumen de la nota escrita por Nicolás Falcioni de Movilion. Me pareció excelente, dado que brinda una mirada distinta a la oportunidad del mobile marketing en nuestros países.

Cuando veo a emprendedores mobile de Buenos Aires pensando tal y como piensan sus pares de Silicon Valley me asaltan algunas dudas. Y después de leer este articulo de Erica Kochi, co-directora de Innovación Tecnológica en UNICEF, tiendo a confirmarlas.

Mientras en Argentina la mayoría de los desarrolladores sigue pensando en los smartphones, incluso en iPhones, Kochi insiste en lo que ella ve mientras viaja por Africa, por Asia y seguramente también por las provincias del interior de un país Latinoamericano: que los patrones de uso del teléfono móvil en estas áreas en desarrollo son muy diferentes a lo que pasa en las calles de Nueva York o San Francisco.

“Para los de Silicon Valley es difícil imaginar que el 70% de los dispositivos distribuidos en el mundo todavía son feature phones -dice Kochi-. La mayoría del mundo, especialmente en estratos de bajos ingresos y zonas rurales, sigue viviendo la revolución móvil a través de las limitaciones de la voz, el SMS y una conexión asíncrónica”.

Esas limitaciones producen creatividad. Por ejemplo, agricultores que usan el SMS para averiguar los precios de sus productos y mejorar su posición negociadora en los mercados. Una de las iniciativas de UNICEF es RapidSMS, una solución escalable y de código abierto basada en SMS para recolectar datos de forma dinámica. Sólo en algunos países de África subsahariana tiene más de 200.000 usuarios.

El iPhone no tiene la menor chance en un país como Kenia donde el 40% de la gente vive con menos de 2 dólares diarios. Otra condición: la robustez. “El Nokia 1100 es el teléfono más popular del mundo, a prueba de polvo, resistente al agua y con un sencillo sistema de menús. Y además tiene una linterna-dice-. Los teléfonos inteligentes son criaturas delicadas“.

Batería para una semana. En muchos lugares recargar el teléfono todas las noches no es una opción. Por último, bajo consumo de datos. Kochi dice que es poco probable que los datos bajen de precio tan rápidamente como los smartphones, así que incluso cuando éstos lleguen a ser lo suficientemente baratos como para un usuario medio en un país en desarrollo, no será capaz de pagar por su uso.”

Interesante, ¿no? Hay segmentos donde las aplicaciones para equipos sofisticados es una obligación. Pero también puede haber oportunidades en marketing para llegar a aquellos que no tienen ni tampoco tendrán en corto plazo acceso a tecnologías más caras. Para reflexionar.


Diego Regueiro

Director Ejecutivo
www.marketingyestrategia.com
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