Hasta los grandes se equivocan

Cuando se trata de diseño y desarrollo de nuevos productos, siempre se argumenta que la mayoría de los nuevos lanzamientos “fracasan”. Es una acción muy riesgosa, que pone en jaque a muchas empresas, lo que lleva a que muchas empresas conservadoramente limiten sus lanzamientos o lo hagan después de muchos testeos.

Hay ejemplos emblemáticos de grandes errores (¿quién no recuerda el lanzamiento de la nueva Coca-Cola?), pero lo peor que estos riesgos siguen existiendo y los fracasos continúan.

Para este año que terminó, podemos describir en esta categoría al fracaso de Microsoft con su teléfono “Kin”.

Copiando el modelo de negocios de Apple, que apostó fuertemente a los “gadgets” (siguiendo el modelo de Google también) Microsoft decidió durante el año 2010 incursionar con su propio celular.

Decisión estratégica acertada o no, la realidad que el producto fue un rotundo fracaso. El teléfono, poco atractivo y sin un claro posicionamiento, duró muy poco en el mercado, no se vendió y representó un ejemplo más de fracaso (para sumar a la lista).

Los fracasos no reconocen tamaños. Tanto las empresas pequeñas como las grandes empresas del mundo se pueden equivocar. Este riesgo le da vida también a la actividad, dado que nos demuestra que no existen fórmulas probadas o acciones seguras.


Diego Regueiro

Director Ejecutivo
www.marketingyestrategia.com
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