El gerente de todos los días

gerente de todos los días

Se habla mucho de liderazgo, de lo que es ser un buen jefe o líder, y como se recurre a ciertos rasgos claramente llamativos de la personalidad para describir los perfiles más exitosos.

También se da cuenta de las acciones, de las hazañas casi épicas realizadas por estos gerentes, para describir a un buen líder; se da testimonio de situaciones límites, de momentos rayanos con la vida y la muerte empresarial, para resumir con certeza las características y virtudes de aquellos héroes no anónimos que embanderados en causas trascendentales, han ilustrado con ejemplos grabados casi en sangre, de sus grandes virtudes como jefes o líderes.

Sin embargo…

En la verdadera visión de la gente, en la percepción real de los empleados a cargo, en la estimación de la gente guiada, la clave del genuino liderazgo está muchas veces en la gestión diaria, más que en las grandes hazañas. Las grandes gestas se dan pocas veces en la vida, y cuando se dan, sus efectos son fuertes y medibles, pero nada como el día a día.

Es en el día a día, donde se establecen los verdaderos vínculos. No hay que esperar las situaciones límites para conocer y reconocer a un (buen) jefe. Los jefes son buenos jefes muchas veces con pocas cosas y rutinarias, más que a la espera de la gran ocasión. Esta situación se llama cercanía, y son los jefes cercanos los que hacen la diferencia. Es mucho más importante un jefe que te contenga y te acompañe en la diaria, que aquel jefe que cada tanto y en dosis escasas, te comparte su capacidad de liderazgo.

En definitiva, es en el ámbito de todos los días donde el verdadero jefe se destaca; es en las pequeñas cosas donde se marca la diferencia; y es en el respaldo y contención natural, periódica y espontánea donde los jefes se erigen como verdaderos jefes.


Diego Regueiro

Director Ejecutivo
www.marketingyestrategia.com
¿Te gusta?

Compartí

Dejá un comentario

Se el primero en comentar el artículo


 
Artículos relacionados